¿El Decanato del FC Barcelona?

  Con un poco de intuición y de trabajo, dando una vuelta por Internet, se encuentra uno con verdaderas sorpresas que te hacen pensar, pero vayamos por partes:

  El hecho de que el actual Real Club Recreativo de Huelva no sea el decano del fútbol español no es algo que diga yo, sino Bernardo de Salazar, destacado miembro del CIHEFE. Sobre este tema, podemos encontrar un magnífico Post de Carlos Romero haciendo clic aquí (no os lo perdáis). En dicho artículo se demuestra claramente, como aquel "considerado" decano del fútbol español desapareció jugando su último partido el 18 de octubre de 1931.

  Pues bien, resulta que ayer escuchaba hablar en Historia Viva de SFC Radio sobre la final de Copa de 1939 (entre otros temas). Me pongo a buscar información sobre dicho partido y el camino a la final. Finalmente, me topo con algo que me llama la atención. Se trata de un artículo publicado el 20 de junio de 1939 por el diario de la antigua Checoslovaquia Política Nacional del Mediodía. Por lo tanto, estamos hablando de cinco días antes de la gran final en el estadio de Montjuic, partido que se había considerado como el primero en ser radiado en España, aunque ya nos ha demostrado Antonio Ramírez que no fue así.




  A continuación, gracias a la inestimable colaboración de mi amiga Blanka, podemos disfrutar de la siguiente traducción:

LA FINAL DEL FÚTBOL ESPAÑOL: FERROL Y SEVILLA

EL CAMPEONATO DE COPA TUVO YA SUS PARTIDOS DE SEMIFINAL

  Ni Madrid ni Barcelona entraron en la semifinal. De los viejos conocidos sólo logro mantener su posición la ciudad de

            Sevilla

  campeón de España en la temporada 1934-1935, es decir en el último campeonato antes de la guerra civil. El equipo del Sevilla FC fue para el partido de vuelta a Vitoria, la capital de la provincia de Álava, donde se enfrentó al Deportivo Alavés. Como ya habían ganado antes el partido de casa, bastó en Vitoria con el empate 1-1.

            A Barcelona

  no obstante, también la honrarán plenamente como merece el pionero del fútbol en España: Fue designada como lugar para la final en el cual se enfrentarán ahora el Sevilla FC y el Rácing de Ferrol.

  Es decir, que a  unos 2.000 Kilómetros de distancia de donde se jugaría la gran final, no se consideraba al Recreativo de Huelva como el decano del fútbol español, lo cual es lógico si tenemos en cuenta que este club se había disuelto en 1931.



MÉTODO DIRECTO (Sencillas y Múltiples)

  A la hora de sellar nuestra Quiniela, podemos optar por uno de los tres boletos diferentes que Loterías y Apuestas del Estado pone a nuestra disposición. El primero de ellos sería el utilizado para apostar según el método directo, es decir, sin reducir ni condicionar nuestras apuestas. Este boleto sirve para realizar tanto apuestas sencillas como múltiples:

  • Las apuestas sencillas son aquellas en las que solo pronosticamos uno de los tres signos posibles (1,X,2) para cada uno de los 14 partidos que conforman el boleto (obviamos el pleno al 15). En este caso, podemos sellar un mínimo de 2 columnas (apuestas) y un máximo de 8 por cada boleto.
     
  • Las apuestas múltiples son aquellas en las que pronosticamos dos o tres de los signos posibles (1,X,2) para uno o más partidos de los catorce que conforma el boleto. Estaríamos hablando de dobles (2 signos) o triples (3 signos).
  
 Para este método directo, no todas las combinaciones posibles de dobles y triples están autorizadas. La siguiente tabla muestra aquellas combinaciones que sí lo están.






TRPLES

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14
DOBLES 0
X X X X X X X X X




1 X X X X X X X X X





2 X X X X X X X X X





3 X X X X X X X X






4 X X X X X X X







5 X X X X X X X







6 X X X X X X








7 X X X X X X








8 X X X X X









9 X X X X










10 X X X X










11 X X X











12 X X












13 X X












14 X















    Lógicamente, cuanto mayor sea el número de dobles y triples en nuestra quiniela, mayor será el número de columnas jugadas y por lo tanto, el precio de nuestra apuesta. Para calcular el número de columnas simples que generan un número dado de dobles y triples, usaremos la siguiente fórmula:



Nº Columnas Simples = 2Nº dobles * 3Nº triples


   Aunque ya hemos indicado que solamente hay ciertas combinaciones de dobles y triples autorizadas, siempre podremos usar algún tipo de aplicación informática para extraer el desarrollo generado por el resto de combinaciones no autorizadas, y plasmarlo en varios boletos. A continuación se muestra una tabla con el nº de apuestas (columnas simples) que generan todas las combinaciones posibles, autorizadas o no, de dobles y triples.








DOBLES TRIPLES APUESTAS
0 14 4.782.969
0 13 1.594.323
0 12 531.441
0 11 177.147
0 10 59.049
0 9 19.683
0 8 6.561
0 7 2.187
0 6 729
0 5 243
0 4 81
0 3 27
0 2 9
0 1 3
0 0 1
1 13 3.188.646
1 12 1.062.882
1 11 354.294
1 10 118.098
1 9 39.366
1 8 13.122
1 7 4.374
1 6 1.458
1 5 486
1 4 162
1 3 54
1 2 18
1 1 6
1 0 2
2 12 2.125.764
2 11 708.588
2 10 236.196
2 9 78.732
2 8 26.244
2 7 8.748
2 6 2.916
2 5 972
2 4 324
2 3 108
2 2 36
2 1 12
2 0 4
3 11 1.417.176
3 10 472.392
3 9 157.464
3 8 52.488
3 7 17.496
3 6 5.832
3 5 1.944
3 4 648
3 3 216
3 2 72
3 1 24
3 0 8
4 10 944.784
4 9 314.928
4 8 104.976
4 7 34.992
4 6 11.664
4 5 3.888
4 4 1.296
4 3 432
4 2 144
4 1 48
4 0 16
5 9 629.856
5 8 209.952
5 7 69.984
5 6 23.328
5 5 7.776
5 4 2.592
5 3 864
5 2 288
5 1 96
5 0 32
6 8 419.904
6 7 139.968
6 6 46.656
6 5 15.552
6 4 5.184
6 3 1.728
6 2 576
6 1 192
6 0 64
7 7 279.936
7 6 93.312
7 5 31.104
7 4 10.368
7 3 3.456
7 2 1.152
7 1 384
7 0 128
8 6 186.624
8 5 62.208
8 4 20.736
8 3 6.912
8 2 2.304
8 1 768
8 0 256
9 5 124.416
9 4 41.472
9 3 13.824
9 2 4.608
9 1 1.536
9 0 512
10 4 82.944
10 3 27.648
10 2 9.216
10 1 3.072
10 0 1.024
11 3 55.296
11 2 18.432
11 1 6.144
11 0 2.048
12 2 36.864
12 1 12.288
12 0 4.096
13 1 24.576
13 0 8.192
14 0 16.384

Dependiendo del número total de fallos en los partidos jugados a simple o doble, podemos saber el número total de aciertos en cada una de las cinco categorías (10 a 14 aciertos). Para ello, nos podemos dirigir a la Guía del Quinielista que cada temporada publica Loterías y Apuestas del Estado.



El Primero en Primera




“Yo sé un himno gigante y extraño
que anuncia en la noche del alma una aurora”

Gustavo Adolfo Bécquer
 
  Acostumbrados estamos los Sevillistas a escuchar oír hablar de esos supuestos “títulos invisibles” que no adornan ninguna vitrina y que consisten en “ser el primero en algo”. Curiosamente, los más oídos, como son “ser el primero en ganar la Copa del Rey” o “ser el primero en jugar la Champions”, son falsos. Ignorancia debida a cambios de nomenclatura y desconocimiento de la historia.

  Hace algún tiempo que me ronda la idea de ir escribiendo la historia de todos y cada uno de los “derbies”. Supongo que ya habrá algo similar publicado, pero es algo que me hace ilusión. El caso es que, repasando la historia de los enfrentamientos entre ambos equipos sevillanos, me he encontrado con hechos que para otros supondrían uno de esos “títulos invisibles” consistentes en “ser primeros en algo”. Sin embargo, no les oigo alardear de estos supuestos “títulos”, bien por desconocimiento de su propia historia o bien por ser simples anécdotas dentro de lo que ha sido la manifiesta superioridad del Sevilla FC en la historia de estos “derbies”.

  “Ser el Primero” es otra cosa, pero aun así, aquí os dejo uno de esos “títulos invisibles” de los que otros alardearían: Ganar el primer derby en primera división.

  En la tarde del día 3 de febrero de 1935, se disputó en el viejo Nervión el primer derby sevillano en la máxima categoría del fútbol español. En la previa, la prensa anunciaba la importancia del encuentro, ya no solo por la rivalidad existente entre ambas sociedades, sino también por el interés que éste despertaba para el futuro devenir del campeonato, ya que el Betis, que se encontraba líder al comienzo de aquella jornada, podría dar un zarpazo casi definitivo en su lucha por el campeonato.

  Aquella temporada 1934/1935, el campeonato de liga estaba compuesto por tan solo 12 equipos, otorgándose dos puntos por victoria y uno por empate. Por lo tanto, tras la disputa de esta décima jornada, solamente quedarían 24 puntos en juego.

  El Sevilla, que había ascendido brillantemente la temporada anterior, disputaba su primera campaña en primera división. Hasta ese momento, se habían disputado 9 jornadas, encontrándose el equipo en el séptimo puesto con 8 puntos (4 victorias y 5 derrotas). En cuanto al balance goleador, el equipo llegaba al derby con 20 goles a favor y 18 en contra.

  El equipo Sevillista mantenía prácticamente el mismo bloque que le había hecho vencer en dos ocasiones al Betis en el Campeonato Superregional (2-4 en el campo del Patronato y 2-1 en Nervión). Sin embargo, aquel Betis, según podemos leer en el diario ABC de ese mismo día 3 de febrero, era una “caricatura” del equipo al que habría de enfrentarse el Sevilla aquella tarde.

  Sobre la dificultad de vencer al Sevilla y la fortaleza del equipo blanco, un par de días más tarde, podíamos leer en el mismo diario las siguientes palabras:

“Por eso ahora, tras vencer al Sevilla – empresa acaso más difícil que derrotar a una selección de Madrid y Athletic Bilbaino-,...”

  En este mismo sentido, se expresaba Antonio Olmedo en su crónica para la edición sevillana del diario ABC.

“El club blanquiverde andaluz, contra el pronóstico casi general de la crítica, ha vencido...”

  Con respecto a dicha crónica de Antonio Olmedo, debemos destacar que no es precisamente un ejemplo de periodismo imparcial. De hecho, Olmedo era seguidor del por aquel entonces Betis Balompié (durante la República, perdió el título de “Real”), aunque por las perlas que nos dejó, más bien pudiera decirse que era anti-Sevillista, tal y como nos muestra Carlos Romero en su Post de 11 de febreo de 2009 “Antonio Olmedo”.

  Continuando con la crónica de Olmedo, el partido fue arbitrado por el colegiado Vilalta, quien “hizo un arbitraje imparcial y enérgico. Le auxiliaron muy bien jueces de línea del Colegio Catalán.”. “Los primeros minutos de esta pugna bético-sevillista fueron de peloteo desconcertado”, con demasiados nervios por ambos “bandos beligerantes”. “A medida que los nervios se aplacaban, el Betis mejoraba visiblemente su juego, mientras que la defensa del Sevilla se descomponía por momentos”.

  Al descanso se llegó con el resultado de 0-2 a favor del Betis, ambos goles anotados por Lecue. El Sevilla había disfrutado de dos claras ocasiones pero, al parecer, en ambos casos el portero bético, Urquiaga, evitó el gol.

  “En el segundo tiempo, el Betis empleó la táctica del cuarto medio, a fin de conservar la ventaja, y esto originó un mayor dominio de del Sevilla”. Sin embargo, “cuando el Sevilla buscaba ansiosamente el goal”, el Betis consiguió el tercer tanto gracias al canario Adolfo a pase de Saro. “Ya hasta el final, nuevos intentos de violencia, sancionados siempre, y nada más”.

  En descarga del Sevilla, también denominado en esta época “equipo merengue”, habría que destacar que Tejada “se lastimó al comienzo del partido”, mientras que Fede, “lesionado durante el primer tiempo, hubo de pasar al puesto de de exterior izquierda”. Debemos recordar que en esta época, no existían los cambios en el fútbol, debiéndose terminar el partido con el mismo once que saltara al campo.

  Por parte del Sevilla, se alinearon Eizaguirre en la portería, Euskalduna y Deva en defensa, Alcázar, Epelde y Fede en la media, y Tejada, Torrontegui, Campanal, Taché y Bracero en la delantera. Por parte del Betis, jugaron Urquiaga, Arezo, Aedo, Peral, Gómez, Larrinoa, Timimi, Adolfo, Unamuno, Lecue y Saro.

  Al término de aquella jornada, el Betis continuaría como “leader”, mientras el Sevilla bajaría un puesto colocándose octavo en la tabla con 8 puntos, cuatro victorias y seis derrotas; 20goles a favor y 21 en contra.

  El Betis acabaría ganando aquella liga de la temporada 34/35. Sin embargo,el Sevilla sería Campeón de España al ganar la Copa de la República, título que en aquel momento, por tradición, historia y prestigio, era mucho más importante que la liga.

Sevilla Fútbol Club..., mi Galatea

  Narra Ovidio en su Metamorfosis el mito de Pigmalión, escultor y antiguo rey de Chipre, quien tras esperar encontrar su ideal de belleza en una mujer a la que convertir en su esposa, decide finalmente dedicarse a la recreación de ese ideal de belleza en sus esculturas. Aunque nos han llegado diferentes versiones sobre este mito, fue básicamente así como Pigmalión creó a Galatea, la estatua de una mujer tan sumamente bella y hermosa, que el escultor se enamoró de ella.

  Pigmalión soñó que aquella Galatea cobraba vida. Aquel frió material del que había sido creada, se ablandaba y desprendía calor, adquiriendo el tacto de un cuerpo humano.
Observe el lector a Cupido y las Mascaras
  Al despertar, Pigmalión descubre ante si a la diosa Afrodita, a quien tantas obras él había ofrecido. Es entonces, cuando la diosa hace realidad el sueño del escultor, dándole vida a Galatea.

“Aquí tienes a la Reina que has buscado. Ámala y defiéndela del mal”

  El mito de Pigmlión ha dado nombre a un principio de actuación, que en psicología se conoce como el “Efecto Pigmalión”. Básicamente, este principio de actuación afirma que las creencias y expectativas que sobre nosotros tienen otros individuos, afectan a nuestra conducta hasta tal punto, que dichas creencias y expectativas tienden a confirmarse.

  Para ilustrar esta teoría con un ejemplo, imaginemos a un niño de unos 4 o 5 años, que diariamente trae una ficha del colegio a casa. La ficha consiste en un dibujo del que tan solo tenemos el contorno en negro sobre fondo blanco, y que el niño debe rellenar con diferentes colores.


  El niño, debido a su edad y su falta de destreza con los lápices y rotuladores, se saldrá del contorno y pintará con trazos muy irregulares en dirección y tamaño, dejando incluso áreas en blanco. Aquí es donde entra en juego el principio de actuación basado en las creencias y expectativas de los padres, quienes pueden tomar dos posturas muy diferentes:
  
  • Reprender al niño una y otra vez con cada ficha que trae del colegio, diciéndole que cada vez pinta peor, que es muy poco cuidadoso y que no progresa para nada. En este caso, ten por seguro que el niño acabará pensando que es realmente torpe y que nunca pitará bien. Nuestras creencias y expectativas habrán determinado su actuación e influido negativamente en su autoestima.
  • Animar al niño y, aunque sea mentira, decirle que cada día se sale menos del contorno del dibujo al pintar y que sus trazos son ya más uniformes. En esta ocasión, el niño se esforzará pensando que realmente lo hace cada vez mejor y creyendo en sus posibilidades. Acabará pintando el dibujo perfectamente.
  Como hemos visto, el efecto Pigmalión puede ser tanto negativo como positivo. Nuestras creencias y expectativas sobre un individuo, pueden determinar en él una actuación en uno u otro sentido. Además, este principio de actuación es aplicable a infinidad de ámbitos tales como el laboral, educativo, social, sentimental... y por supuesto DEPORTIVO.

  No fue Colusso el primer jugador al que le temblaran las piernas mientras subía las escalerillas que dan acceso al terreno de juego de nuestra Bombonera. Tampoco fue el último, aunque quizás, sí fuera el más sincero. Los integrantes de una plantilla son profesionales, pero no por eso dejan de ser jóvenes a los que les pueda influir el murmullo de la grada. No hablamos ya siquiera, de aquellos que insultan y se mofan, ni de las críticas desproporcionadas e interesadas de la prensa, mucho más destructivas aún.

  Comportamientos como éstos, durante un partido, no solamente no ayudan, sino que además, van en perjuicio del equipo. Al estadio se va a animar. Quien no lo entienda así, mejor es que se quede en casita. Allí puede chillar e insultar a todo lo que se menea (si le dejan), sin que ello influya en la actuación del equipo.

  Después, una vez terminado el partido, se puede hacer un análisis de la situación y criticar todo aquello que se crea oportuno, siempre con ánimo de ayudar, aunque ello suponga discutir el trabajo de muchos, desde el presidente hasta los jugadores. No en vano, la afición Sevillista es soberana y plural.

  Sevilla Fútbol Club..., tú has sido la Galatea de una afición que soñó con tu despertar durante más de 50 años. Eran Sevillistas que nunca dejaron de creer en que ese Escudo, que pareciera inerte, despertara de su letargo. ¿Alguien duda que las creencias y expectativas sobre el equipo, que la grada tenía hace unos años, no fueran pilares fundamentales en los éxitos del Club? 

“Aquí tienes a la Reina que has buscado. Ámala y defiéndela del mal”

 Sevilla Fútbol Club..., sabes que desde hace 122 años, miles de corazones Sevillistas han estado latiendo y bombeando cada gota de sangre, con el único fin de oxigenar y alimentar ese Escudo. Y a fe que lo han conseguido. Han latido para tí en los buenos momentos, pero cuando con más fuerza lo han hecho, ha sido cuando más lo necesitabas. Nunca te abandonaron a tu suerte, siempre esperando a su Galatea.

  Sé que tarde o temprano, despertarás de este pequeño letargo deportivo. Para los tuyos, daría igual que tardases una semana u otros 50 años. No dejaremos de soñar, ni mi corazón dejará de bombear sangre hacia ese otro gran corazón que es tu Escudo. Y no estaré solo. Tienes razón amigo; seremos TODOS los Sevillistas, como ha sido siempre, desde hace 122 años.

“Aquí tienes a la Reina que has buscado. Ámala y defiéndela del mal”



P.D. Ahora vuelve a leer el título de este post, pero marcando los tiempos. Hazlo como si estuviera escrito en un pentagrama o como si leyeras poesía pura. Recréate en la belleza de ese nombre y guarda fuerzas para mañana.

La Creatura

"Tengo tanto amor y tanto odio en mi corazón, que si no puedo satisfacer al uno, daré rienda suelta al otro”

  Esta frase la hubiese querido acuñar hasta el mismísimo Sigmund Freud, aunque en realidad, pertenece a Mary W. Shelley, autora de Frankenstein o el Moderno Prometeo. Sin pretender entrar en un análisis literario de la obra, lo cierto es que Shelley nos ofrece en ella un autentico tratado de psicología, el cual nos haría entender el comportamiento de tantas y tantas “creaturas”.

  Aunque a Mary Shelly ya le venía de familia, su capacidad de imaginar y componer se forjó durante su infancia, tal y como ella misma nos cuenta en la introducción de su obra para la edición de Standard Novels.

"De niña viví principalmente en el campo, y pasé bastante tiempo en Escocia. Visité con frecuencia los lugares más pintorescos; pero tenía mi residencia habitual junto a las orillas vacías y lúgubres del Tay, cerca de Dundee. Ahora las califico de vacías y lúgubres; entonces no eran así. Eran el nido de la libertad, la región placentera donde, inadvertida, podía conversar con las criaturas de mi fantasía. En aquel entonces escribía..., pero en un estilo de lo más vulgar. Fue bajo los árboles de los parques pertenecientes a nuestra casa, o en las peladas faldas de las cercanas montañas, donde nacieron y se criaron mis autenticas composiciones, los vuelos etéreos de mi imaginación."

   Volviendo a la frase del principio, ésto es, más o menos, lo que le vino a decir el engendro a su creador, el Dr. Frankenstein, al pedirle una compañera. La “creatura”, que como todo el mundo sabe es el término culto del vulgar “criatura”, le reprocha al Dr. Frankenstein el haber creado un ser tan horrendo. Por ello, le pide (más bien le chantajea) a su creador “una mujer con la que poder compartir los afectos necesarios para su existencia”, bajo la siguiente justificación:

“Soy malvado porque soy desgraciado”


   El Dr. Frankenstein, accede a crear una compañera para la “creatura”. Con tal fin, se instala en una de las islas Orkney en Escocia, no sin antes haber recorrido parte de Gran Bretaña, pasando por Oxford, Londres, Derby, Perth o las Highlands. Sin embargo, una vez instalado y presto para ejecutar su nueva creación, al sentirse vigilado, ve al engendro tras la ventana. La maldad y la traición estaban escritas en el rostro de la “creatura”, por lo que decidió romper su pacto con aquel "demonio".

   La historia de Shelley continúa magistralmente hasta el final, aunque el resto no es relevante del todo para aquello de lo que os quiero advertir. No obstante, os recomiendo encarecidamente la lectura de esta novela, obra de arte de la literatura en lengua inglesa.

Sras. y Sres:

Quedan advertidos. Hay muchas “creaturas”, engendros sin un amor correspondido, sin un “cluz” que satisfaga los afectos necesarios para su existencia. Son por ello desgraciados, y como consecuencia, son malvados. Culpan a aquel a quien hacen el único motivo de su existencia, aquel que fuese y siempre será el primero.

  No son todos, pero sí muchos. Estos días aprovechan y salen de su letargo. Contarán historias e intentaran embaucaros con la palabra. No os dejéis chantajear, ni mucho menos os sintáis ofendidos. Ya otros (personajes borbollescos, hernandezcos, olmedescos...) lo han intentado antes sin éxito.

Nosotros a lo nuestro.

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